
La Sierra de Yerga forma parte del Sistema Ibérico. Es un típico ejemplo de montaña mediterránea, constituida por una amplia zona arbolada, rodeada de tierras de cultivo y zonas deforestadas, entre los ríos: Cidacos y Linares.
Es un conjunto vivo, que ha llegado a nuestros días en un buen estado de conservación, a pesar de haber sufrido incendios, roturaciones para cultivos o talas para leña. En la actualidad, el bosque tiende a regenerarse en los terrenos agrícolas abandonados.
El Carrascal de Yerga realiza una importante función de fijación del suelo, hábitat para fauna y espacio natural, de uso recreativo, por sus numerosos atractivos: ser el bosque más cercano a los importantes núcleos de población de la Rioja Baja, su Parque Eólico, el Monasterio con su leyenda y su representación o sus posibilidades de excursiones. Pero, para mantenerlo vivo hemos de tomar algunas medidas para su conservación: no hacer fuego, no circular con vehículos, salvo por las pistas autorizadas y no tirar basuras. Sólo así podremos seguir disfrutando de nuestro hermoso patrimonio natural.